Anclaje rápido
Un minuto para estabilizarte
Siéntate erguido. Hombros relajados. Lengua en el paladar. Inhala suavemente por la nariz; exhala silenciosamente por la nariz o labios fruncidos.
- • Mantén la calma. Si te mareas, acorta las fases o haz una pausa.
- • Respira por la nariz y en silencio; siente cómo sube la parte baja del abdomen.
- • La exhalación termina suavemente, no fuerces el vacío.
Establece un ritmo suave y mantén la respiración. Las respiraciones pequeñas y constantes superan a las bocanadas profundas.